domingo, 30 de septiembre de 2012

La aparición del pozo

Al mismo tiempo que construyeron la casa, la familia mandó hacer un pozo de agua.
En la familia había un integrante con problemas mentales, una muchacha. Al poco tiempo de instalarse en su nuevo hogar, la muchacha se arrojó al pozo y murió ahogada en él.
Años después la familia abandonó la casa y la adquirió otra gente.
Una noche calurosa de luna llena, los nuevos dueños de la casa salieron a refrescarse afuera. Los niños de la familia cazaban luciérnagas por todo el patio - donde estaba el pozo -, mientras sus padres los observaban sentados en torno a una mesita, donde habían puesto una jarra con jugo. Cada tanto los niños se arrimaban a la mesa y bebían un poco.

En una de esas pausas, cuando estaban todos juntos rodeando la mesa, fue cuando uno de los niños lanzó un grito repentino. Enseguida todas las miradas siguieron a la del niño aterrorizado, volteando hacia el pozo.  En el borde del pozo sobresalía el busto de una persona, de una mujer desgreñada, de cabellera abundante y revuelta. Parecía flotar pues bajaba y subía lentamente; asomaba hasta los hombros y bajaba hasta que se veía sólo su cabeza, para volver a subir.
Los presentes gritaron y huyeron hacia la casa.  Pero ese no fue el suceso más aterrador que les tocaría vivir, pues más adelante comprobaron que la aparición, las noches de luna llena, penaba por todo el terreno, se asomaba en las ventanas y espiaba  hacia adentro.
Con el paso de los años varias familias vivieron en aquel terreno, pero todos se marchaban al poco tiempo.

4 comentarios:

  1. Que miedo me dio al leerlo

    ResponderEliminar
  2. estuvo genial de verdad da miedo...

    ResponderEliminar
  3. Ami si me gusto pero no da tanto miedo.

    ResponderEliminar

¿Te gustó el cuento?